Autoestima: ¿Te sientes? ¿Te respetas? Solo AMOR

16 febrero, 2019 8 Por Alexandra Be_Yoga
Autoestima: ¿Te sientes? ¿Te respetas? Solo AMOR

Estando tan cerca del que ha sido el día San Valentín, me apetecía bastante escribir este post sobre lo que considero la base del amor, el amor hacía una misma. Autoestima se define como la percepción y respeto hacia nosotr@s mism@s. Considero que el trabajo de la autoestima debería ser la base de cualquier persona y que muchos de los problemas que acarreamos a lo largo de nuestras vidas provienen de nuestra falta de autoestima. Tuve una profesora en un curso que nos decía que vamos con la autoestima justa para pasar el día. Y a veces ni eso! No nos da ni para pasar el día y a la mínima que nos dicen algo que no nos encaja, nos venimos abajo entrando en el bucle de la crítica y del victimismo.

Esta falta de autoestima nos hace demandar en los demás las carencias que nosotr@s poseemos. Demandamos amor, cariño, tiempo, escucha…¿Y cuánto de todo esto nos damos? Cuánto nos queremos, cuánto nos mimamos y cuidamos, cuánto tiempo nos dedicamos, cuántos ratos pasamos con nosotr@s mism@s y cuánto nos escuchamos. Muy poco, ¿verdad? Sin embargo pasamos la responsabilidad de todo ello al otro, en vez de atribuírnosla a nuestra persona. Solo existe un/a responsable de todas estas necesidades y somos nosotr@s mism@s.

Los estudios muestran que la autoestima se forja en nuestra infancia, en el seno de la familia y que a través de las vivencias con nuestros padres, hermanos o profesores en los primeros años de nuestra vida se irá formando la percepción que tenemos de nosotr@s mism@s. Sin embargo esta visión puede ir variando a lo largo de nuestra vida, según los acontecimientos que vayan sucediendo en cada etapa. Adolescencia, amigos, parejas, trabajo y diversos sucesos con los que nos vayamos encontrando. Sin duda el trabajo de auto-conocimiento, el Yoga y/o la Meditación serán herramientas que nos ayudarán a dar luz a esa  imagen creada a lo largo de los años. 

Conocer tus creencias, aquellas que te limitan y darte cuenta de que HOY no son reales, será parte importante de este proceso de crecimiento. Permítete darte amor y recibirlo. Eres merecedora de ello.

Reconoce emociones. Eres libre de sentir amor, tristeza, rabia o alegría. Todas necesarias, todas ellas parte de ti. Abrázalas, escúchalas, tienen algo que decirte y recuerda que son pasajeras, que estamos en continuo cambio, que todo lo que viene, va.

 

Te animo a qué te reconozcas, que conozcas tus necesidades, tus habilidades, que te valores por lo que eres, que te des cuenta de que eres muy grande, eres luz, eres amor y parte del Universo. Todo lo que necesitas está dentro de ti. Has venido a difundir tus dones y tus valores y a sembrarlos por dónde vas pisando por eso es importante que los conozcas. Que te RESPETES en el más amplio sentido de la palabra. Para respetarte, debes amarte, aceptarte y escucharte.

Sugiero siete conductas que te pueden ayudar a  quererte y a reforzar tu autoestima:

1.- Da valor a tu potencial. Conoce tus cualidades más valiosas.

2.- No te compares. Tú ya eres maravillosa y única, recuérdalo!

3.- Pon límites. No todo vale, hazte respetar. Y di «NO» cuando no estés de acuerdo con algo.

4.- Trátate con respeto. No te juzgues. Acéptate. Eres perfecta!

5.- Cuida las personas de las que eliges rodearte.

6.- Reconoce tus emociones, escúchalas y abrázalas. Son parte de ti.

7.- Evita pensamientos de queja o pena hacía ti misma que alimenten el sentido de víctima.

Te dejo aquí una pequeña meditación para que comiences a dedicarte tiempo a ti:

– Busca un momento del día. Con 10 minutos es suficiente. Si te apetece, puedes buscar una música que te transmita una buena sensación.

– Ponte en una postura cómoda. Sentada o tumbada (tumbada corres el riesgo de dormirte). Con la espalda recta.

– Comienza a darte cuenta del ritmo de tu respiración. Percibe como entra y sale el aire a través de tus fosas nasales.

– Visualiza una flor de loto de color verde en el centro de tu pecho y como emana una luz blanca. Con cada inhalación se llena de luz la flor de loto y con cada exhalación esa luz emana hacia fuera.

– Continua sintiendo tu respiración y visualizando esta flor de loto luminosa durante los próximos minutos.

– No tienes que hacer nada más. Solo observar, respirar y sentir. Respira y llénate de amor con cada inhalación y emana ese amor al mundo representado en esa luz blanca.

Namaste.